La historia de McDonald’s, la exitosa franquicia

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Publicado el 15.08.2019

Optimizar proceso de elaboración:

Tras haber experimentado mucho éxito con un quiosco de perritos calientes, los hermanos McDonald se aventuraron a seguir emprendiendo en el sector de la restauración, esta vez con un modelo de negocio que disfrutaría de un éxito sin precedentes.

Unos años más tarde, después de estudiar cuáles eran los platos que más éxito tenían entre los clientes, decidieron reducir la carta para ofrecer hamburguesas, batidos y patatas fritas. Además, optimizaron el proceso de elaboración de pedidos para reducir al máximo el tiempo de servicio.

El nacimiento de la exitosa franquicia:

El éxito experimentado con este nuevo modelo de negocio sentó las bases de la expansión bajo el modelo de franquicia, que comenzó a desarrollarse poco después, pero sólo en  California y Arizona. La fácil operativa del negocio, sumada a la popularidad alcanzada con el primer restaurante, posibilitaron que muchos empresarios se interesaran en participar en la empresa con establecimientos franquiciados.

En cambio, a pesar de los buenos resultados obtenidos hasta la década de los 50 en todos los restaurantes que los hermanos McDonald tenían operativos, el hecho llevó a la enseña a experimentar un éxito sin precedentes fue la incorporación de Ray Kroc a la marca.

Éste, un fabricante y vendedor de máquinas de batidos, quedó impresionado por la efectividad del servicio ante la afluencia de pedidos que se recibían. Por eso, les propuso a los hermanos MCDonald comenzar a franquiciar por todo Estados Unidos, algo que les catapultó directamente al éxito.

El modelo de negocio propuesto por McDonald’s resultaba no sólo novedoso sino también de fácil operativa, algo que llamó la atención de los emprendedores de todo el país, que pusieron un gran interés en la enseña y fue un elemento clave en la expansión de ésta.

Los tres pilares de la franquicia

Viendo la rápida expansión  y el éxito del que gozaba la compañía allí donde se instalaba, Ray Kroc, ya al frente de la compañía, compró los derechos sobre la marca en Estados Unidos, algo que más tarde daría escasos créditos a los hermanos McDonald’s. Además, Kroc basó en tres pilares la filosofía de la compañía: calidad, servicio y limpieza, a lo que más tarde se le añadiría el precio, ya que en la década de los 60 las hamburguesas costaban tan solo 15 centavos. A esto se le sumó la estrecha colaboración con los franquiciados, a los que trató en calidad de socios en todo momento.

Con la idea de dar la mejor formación a sus empleados, se fundó, a principios de los años 60, la ‘Universidad de la Hamburguesa’, donde se trasladaba la metódica y la filosofía de la compañía a los nuevos trabajadores. Con esto, no sólo se conseguían empleados con una perfecta capacitación, sino que también suponía una fuente de talento, que ponía de manifiesto las cualidades más brillantes del personal de los establecimientos.

Estos hitos consiguieron llevar a la marca a un éxito insólito, y sentaron las bases de un modelo de negocio que más tarde serviría de inspiración a otras marcas de restauración que hoy gozan de un momento óptimo de crecimiento.

 

Autor: Barbadillo y Asociados

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