Entrevistas | 06 Sep 2007 |

Pablo Reino, Director de Expansión de Meigallo

“En poblaciones pequeñas hay menos competencia y locales más asequibles”

–¿Cuál es la situación del sector?
–La actividad se está especializando cada vez más, de tal forma que van apareciendo redes de franquicia con proyectos mejor estudiados y dirigidos a un público objetivo más concreto. En el caso de Meigallo, hemos estado apostando muy fuerte por la expansión en la zona noroeste, sobre todo en poblaciones medianas y con un producto muy bien calculado en cuanto a precio y diseño.

–¿Por qué en estos lugares?
–El concepto resulta muy competitivo en localidades a partir de 10.000 habitantes. Estos núcleos suelen tener una calle principal donde se concentra la oferta comercial, y el tránsito de personas está asegurado. Además, en las poblaciones pequeñas la competencia es mucho menor y las condiciones de acceso a los locales son más asequibles, en cuanto a precio y ubicación. Pero esto no significa que desechemos la implantación en ciudades grandes, sólo que en los casos de Vigo u Ourense, por ejemplo, nos estamos alejando de las primeras líneas para situarnos en barrios. Los centros comerciales son otra opción atractiva, pero las cláusulas de los contratos son leoninas y por ahora no los consideramos como una prioridad.

–¿Cómo se plantea la expansión de la red?
–En estos momentos la firma Meigallo está consolidada en Galicia, y la idea es expandir la marca en forma de mancha de aceite. Sin embargo, cuando hemos decidido dar el salto fuera de nuestra comunidad, es para hacerlo en el ámbito nacional. Estamos recibiendo solicitudes de provincias bastante alejadas, y las consideramos igualmente porque tenemos la estructura empresarial suficiente para abordar el proyecto. 

–¿Qué diferencia a Meigallo?
–El concepto se basa en la compra por impulso, por eso nos hemos especializado en un producto de gama media o media-baja con precios muy competitivos y series de piezas complementarias. Se trata además de diseños prácticamente exclusivos, ya que la central los trae directamente de talleres en Suramérica y Asia. Por lo general, los responsables de la compra en origen acuden a sus socios ya con una idea de lo que quieren, pero en última instancia eligen entre las creaciones de los propios artesanos.

–¿Y en cuestiones operativas?
–En este último año la red ha implantado un sistema de gestión que controla automáticamente la mercancía en las tiendas, lo que les supone una descarga de trabajo. Cada referencia tiene asignado un mínimo de unidades en el almacén y, cuando este disminuye, el programa envía una alerta a la central que se interpretará como un pedido a menos que el franquiciado avise de que no quiere recibir ese artículo.

COMPARTIR

Noticias relacionadas IR A NOTICIAS

PUBLICIDAD

Infórmate y emprende con tu negocio

Suscríbete a nuestro boletín de noticias para estar en todo momento informado sobre el mundo de la franquicia.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies